jueves, julio 07, 2011

Hallan esculturas de guerreros decapitados

Fredy Martín Pérez.

TONINÁ, CHIAPAS; 6 de julio.- La alianza militar entre Copán, Honduras y Palenque, contra la ciudad de Toniná, hace más de mil años, vino a corroborarse con el reciente hallazgo de dos esculturas de piedra, que representan cautivos de guerra y el triunfo de una guerra por 20 años por la disputa del Río Usumacinta.

El arqueólogo Juan Yandeun, con 30 años de trabajos en la zona arqueológica de Toniná, explico que el hallazgo ocurrió entre el 2010 y principios del 2011, en el juego de pelota del sitio, que tiene la pirámide más grande de México, con 75 a 80 metros de altura, con lo que supera a la de Cholula.

Las piezas encontradas, se suman a un conjunto de seis elementos decorativos que fueron hallados hace más de 20 años, que consisten en cuatro tableros y dos representaciones de cautivos de bulto, éstos que por su estado de deterioro, no fue posible realizar más interpretaciones precisas sobre Toniná.

En cuando a las esculturas de piedra caliza, que tienen una antigüedad de mil 300 años, del clásico temprano, el responsable del proyecto arqueológico Toniná, informó que una de ellas fue encontrada en varios fragmentos enterradas en las gradas y al sur de la cancha del juego de pelota.

Los dos tableros estaban partidos en más de 30 fragmentos, pero una de las esculturas estaba en 20 partes y sin cabeza y la otra estaba completa, aunque fracturada en tres partes.

Yadeún explica que los hombres fueron capturados “muy cerca de aquí”, talvez, cuando trataron de realizar una negociación para “aliviar la presión que ejercía Toniná sobre Palenque, como enviados por el señor K yu Nic Ajaw, durante la época que gobernó Uaxaclajuun Ub’aah K’awiii”, hace más de mil años, todo por la lucha del control del río Usumacinta, guerra que tuvo una duración de 20 años.

Uno de los personajes se le identifica como El señor de Las Flores, que está relacionado por las inscripciones que se logran apreciar claramente y se le denomina Uno Ahau Hunahpu, que después de haber sido decapitado fue incinerado como una ofrenda en la inauguración de la segunda etapa decorativa de la cancha del juego de pelota. El otro es 9 Bolom, al que le falta la cabeza.

Las esculturas miden 1.5 metros de altura, que se encuentran sentados, con las piernas cruzadas y las manos atadas, fueron colocadas en los cuatros extremos del juego de pelota, pero sus representaciones en piedra, tuvieron el objetivo de comunicar a los antiguos habitantes de Popo, como se le conoce Toniná, que se había ganado la guerra contra Palenque, Copán y Anayté.

El hecho de que las esculturas hayan sido destruidas, el arqueólogo dice que muy probablemente ocurrió en 1700, como parte de las reformas borbónicas que impuso el imperio español, contra países como Perú y México.

De acuerdo a la información que recabó el epigrafista Guillermo Bernal, en la inscripción del personaje Uno Ahau Hunahpu, se refieren a la Tercera creación del universo en la cosmogonía maya y la tercera reconstrucción del juego de pelota.

Después de su captura, los personajes probablemente participaron en un juego de pelota, donde fueron derrotados, luego humillados y despojados de sus ornamentos como la orejera de jade que les arrancaron, les ataron las manos, los decapitaron y los incineraron, dijo Yadeun.

-¿Qué importancia tiene este descubrimiento?

-Este hallazgo junto con todos los demás, nos da toda esta historia de la creación del universo, que tiene tres iconografías que están en esta cancha de en este juego de pelota y como hay un cambio fundamental, que está en la mística maya y que repitió la historia de Toniná: Primero todo está dedicado a la creación del cielo, el universo, el inframundo, los señores que están peleando y como la tercera creación es por los hombres del maíz, que la lucha entre ellos, es por la lucha por el cielo.

Tonina data su fundación en el año 504 Después de Cristo, pero cobra apogeo en el 580 cuando la acrópolis es recubierta de piedra e inscripciones, pero en 687 Yuhkno’m Wahywal, Señor de Toniná, es tomado cautivo por el primogénito de Kinich Janaabhb’ Pakal, gobernante de Palenque.

Es entonces cuando “registra un gran colapso y aquí surge una gran revolución y es cuando los habitantes destruyen el juego de pelota cósmico y lo reemplazan con las inscripciones que relatan con las inscripciones que relatan la guerra contra Palenque”, dijo.

El arqueólogo dijo que la guerra entre Toniná y Palenque concluye en el 714, pero hay una época de paz que perdura hasta el 781, pero a partir de ahí se registran guerras que “van creciendo hasta el año 840”.

Yadeun dijo que en los mayas se enfrentaban por el control de los reinos, incluso por el maíz, por la expansión de los gobiernos o para promover algún elementos religioso.

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