Comitán, Chis; 1 de octubre.- Pese a lo perjudicial de las lluvias, decenas de hombres, mujeres y niños le han sacado provecho y en los últimos días se dedican a pescar en el río Grande.Hace una semana, cuando se desbordaron algunos estanques en las inmediaciones de San Isidro Tinajab, se dieron cuenta que mojarras habían llegado a parar al afluente.
Fue así, que se dieron a la tarea de pescar en una laguna que desemboca en el río Grande, y es en este lugar donde los hombres, mujeres y niños sacan al día varios kilogramos de pescado.
El ambiente es festivo en el lugar donde se han congregado los niños, mujeres y hombres con rudimentarias cañas de pescar y anzuelos.
En más de dos horas de pesca, una familia puede llegar a capturar hasta una cubeta con más de 50 mojarras, cuyo tamaño de cada uno de esos peces caben en la palma de una mano.
Los improvisados pescadores, entre ellos algunos indígenas tojolabales, deben esperar poco más de diez minutos, para que sienten el tirón, jalen y observen el pescado que guardan en cubetas, bolsas de plástico y mochilas.
Así, bajo una fina llovizna, los pescadores no se amedrentan y lanzan los anzuelos en busca de las mojarras. “Esto ya nos va ayudar para comer unos dos días”, dice una mujer.
Unos más se preocupan por la calidad del agua en que pescan, pero lo peor es una mancha de aceite de dejó una pipa que llegó al margen del río a abastecerse de agua.
Así, al caer la tarde, los pescadores regresan a casa con varios kilogramos de pescado.
En este mismo lugar, hace un par de años, llegaron a parar varios cocodrilos que provenían de unas lagunas propiedad del señor Francisco Albores, hermano del ex gobernador Roberto Albores.
Hoy estos cocodrilos aun se pueden divisar a lo largo del río Grande.




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