sábado, julio 25, 2009

Presiona influenza clínicas en Comitán

Aumenta demanda de atención médica llegada de pacientes de municipios aledaños

Margarita Vega.

Comitán, Chis; 24 de julio.- El Hospital General Ignacia Gandulfo, en esta ciudad, trabaja siempre por encima de su capacidad, pues atiende pacientes procedentes de municipios cercanos como Comalapa y hasta Ocosingo.

Pero desde hace una semana, las posibilidades de atención no dieron más de sí. El brote de influenza que vive actualmente Chiapas provocó que este nosocomio de 130 camas tuviera que comenzar a cancelar ser vicios para poder atender a las decenas de pacientes que cada día acuden por enfermedades respiratorias.

Las cirugías programadas fueron aplazadas, lo mismo que las consultas externas, lo mismo que las consultas externas y prácticamente todas las del área de urgencias, que fue adaptada como sala de hospitalización y aislamiento para los pacientes graves que tienen influenza A H1N1.

Médicos procedentes de otras regiones del estado e incluso de otras instituciones de salud, como el ISSSTE, han llegado a este hospital como apoyo.

Según la dirección del hospital, en los últimos siete días se han recetado alrededor de 90 tratamientos de Tamiflú, el antiviral indicado para acabar con el virus, aunque no todos los que lo tomaron tenían un diagnóstico confirmado por pruebas de laboratorio. La gravedad o el parecido de los síntomas obligaron a los médicos a tomar medidas preventivas.

En el patio central del hospital se montó una pequeña carpa que sirve de consultorio de consulta externa para los pacientes que llegan con enfermedades respiratorias, cada vez más comunes en esta ciudad.

Según la dirección del hospital, cada día se atienden entre 80 y 90 personas por esta causa, lo que contrasta con los entre 10 y 15 pacientes que pedían consulta diariamente antes del inicio de la contingencia.

Además de este hospital, los centros de salud y las clínicas del IMSS y el ISSSTE en la ciudad, se han colocado caravanas de la salud en puntos como la Central de Abasto, los parques públicos, el Palacio de Gobierno y hasta las centrales camioneras y los supermercados.

Sin embargo, el número de pacientes sigue creciendo, señalan los doctores encargados de brindar el servicio médico.

Después de una semana de hospitalización por tener síntomas graves de influenza, Leticia Padilla fue dada de alta ayer en este hospital.

Sus hijos, que responden por ella para que no se fatigue, aseguran que Leticia “se salvó de una enfermedad grave, que está matando personas”.

“Mi mamá se empezó a sentir mal un lunes. Fuimos al centro de salud y le dieron medicamentos porque sólo era gripa; mejoró un poquito, pero para el miércoles empeoró y ya la trajimos aquí. Le hicieron muchos estudios, dice que le metieron muchas cosas en la garganta, pero no la pudimos ver porque la tuvieron aislada”.

El único día que los pacientes del área de aislamiento pudieron tener visita fue el domingo pasado, cuando el Gobernador Juan Sabines visitó este hospital.

“Yo oía mucho ruido, pero no me acuerdo bien de quien vino, porque me sentía muy mal”, cuenta Leticia con apenas un hilo de voz.
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