Gonzalo Pérez
Chiquivil, Amatenango de La Frontera, Chiapas. 11 marzo.-A casi once años, de que ocurrió la muerte de 48 personas en este lugar, hoy los familiares aun lloran la ausencia de sus seres queridos que perecieron en aquel 11 de abril.
Fueron 48 personas, entre mujeres, ancianos y niños que perdieron la vida dejando desolado aquel poblado ubicado en la parte más alta y atrincherada de la serranía y que prácticamente se quedo sin gente, pues familias enteras fallecieron y que hoy apenas se recupera
Entrevistado, Rubiel Hernández, jugador de basquetbol. Quien con voz quebrantada y enojada exige no hablar del asunto, pues en el percance murieron sus padres, tres hermanos y dos sobrinos, por fin se decide hablar y narra cómo se dieron las cosas
Explica que la mayor parte de la comunidad en la parte baja de Amatenango de la Frontera, han tenido que ocupar camiones de carga para poder trasladarse a la cabecera municipal a realizar sus compras o para cumplir con las reglas del programa gubernamental “PROGRESA”, pero ese día la unidad se sobrepaso del cupo acostumbrado.
Y ya cuando regresaban a sus casas, el camión de carga no pudo con el peso y provocó que retrocediera desenfrenado sin que el conductor pudiera evitarlo, y cayera en un barranco donde desafortunadamente todos murieron.
“Vi como el ejercito rescataba los cadáveres que quedaron trabados sobre los árboles sobre el vacío del barranco. También cuando llego el gobernador del estado para apoyar, sin embargo solo nos apoyaron con los ataúdes y ya, lo demás de cómo superar nuestra tragedia fue algo muy de nosotros, muy de dolor, el dolor del pobre, pues en este tramo no hay permiso para que las unidades den el servicio, únicamente tal y como el compa que llevo la unidad, cobrando en forma voluntaria”, contó
Ciertamente a partir de este accidente, el gobierno del estado, se comprometió a reordenar esta zona, para regularizar la circulación, sin embargo desde ese año de 1999, a la fecha nada se ha hecho, únicamente fue una promesa sacada de la manga y calmar la situación en la zona, en la cual se han suscitado sucesos de esta índole, toda vez que son zona altas y accidentadas, en las cuales, en tramos únicamente circulan con llantas de un solo lado y dan el servicio de pasaje y carga, personas de las comunidades, sin ningún tipo de reglamentación, poniendo en peligro vidas humanas, tal y como ocurrió el 11de Abril de 1999, en Chiquisvil, Chiapas
A 11 años del suceso, este once de Abril los dolientes, les llevaran sus flores y veladoras a sus muertos y con una impotencia lanzada al vacío, de nueva cuenta, afloraran sus sentimientos, pues de las promesas de recomponer una política en el reglon de transito estatal, fue una estafa y en tanto tal y como los días bajaran hacia Amatenango de la frontera con el Jesús en la boca, para no sufrir un accidente al abordar unidades particulares, por carecer de mejores prestaciones
Tal y como este poblado, que a 11 años de la muerte de las 48 personas, apena florece y se ven nuevos rostros de jóvenes que son la promesa del lugar, pues el accidente acabo con más de dos generaciones, existen lugares distinguidos y ubicados en partes altísimas como Aquiles Serdan, Niquivil, Cumbre Ventanas, corren con la misma suerte de ser afectados por este fenómeno, aun no ocupado por el Gobierno del estado y que tendría que darse otra tragedia para situarlo como foco rojo y tomar cartas al respecto.
Chiquivil, Amatenango de La Frontera, Chiapas. 11 marzo.-A casi once años, de que ocurrió la muerte de 48 personas en este lugar, hoy los familiares aun lloran la ausencia de sus seres queridos que perecieron en aquel 11 de abril.
Fueron 48 personas, entre mujeres, ancianos y niños que perdieron la vida dejando desolado aquel poblado ubicado en la parte más alta y atrincherada de la serranía y que prácticamente se quedo sin gente, pues familias enteras fallecieron y que hoy apenas se recupera
Entrevistado, Rubiel Hernández, jugador de basquetbol. Quien con voz quebrantada y enojada exige no hablar del asunto, pues en el percance murieron sus padres, tres hermanos y dos sobrinos, por fin se decide hablar y narra cómo se dieron las cosas
Explica que la mayor parte de la comunidad en la parte baja de Amatenango de la Frontera, han tenido que ocupar camiones de carga para poder trasladarse a la cabecera municipal a realizar sus compras o para cumplir con las reglas del programa gubernamental “PROGRESA”, pero ese día la unidad se sobrepaso del cupo acostumbrado.
Y ya cuando regresaban a sus casas, el camión de carga no pudo con el peso y provocó que retrocediera desenfrenado sin que el conductor pudiera evitarlo, y cayera en un barranco donde desafortunadamente todos murieron.
“Vi como el ejercito rescataba los cadáveres que quedaron trabados sobre los árboles sobre el vacío del barranco. También cuando llego el gobernador del estado para apoyar, sin embargo solo nos apoyaron con los ataúdes y ya, lo demás de cómo superar nuestra tragedia fue algo muy de nosotros, muy de dolor, el dolor del pobre, pues en este tramo no hay permiso para que las unidades den el servicio, únicamente tal y como el compa que llevo la unidad, cobrando en forma voluntaria”, contó
Ciertamente a partir de este accidente, el gobierno del estado, se comprometió a reordenar esta zona, para regularizar la circulación, sin embargo desde ese año de 1999, a la fecha nada se ha hecho, únicamente fue una promesa sacada de la manga y calmar la situación en la zona, en la cual se han suscitado sucesos de esta índole, toda vez que son zona altas y accidentadas, en las cuales, en tramos únicamente circulan con llantas de un solo lado y dan el servicio de pasaje y carga, personas de las comunidades, sin ningún tipo de reglamentación, poniendo en peligro vidas humanas, tal y como ocurrió el 11de Abril de 1999, en Chiquisvil, Chiapas
A 11 años del suceso, este once de Abril los dolientes, les llevaran sus flores y veladoras a sus muertos y con una impotencia lanzada al vacío, de nueva cuenta, afloraran sus sentimientos, pues de las promesas de recomponer una política en el reglon de transito estatal, fue una estafa y en tanto tal y como los días bajaran hacia Amatenango de la frontera con el Jesús en la boca, para no sufrir un accidente al abordar unidades particulares, por carecer de mejores prestaciones
Tal y como este poblado, que a 11 años de la muerte de las 48 personas, apena florece y se ven nuevos rostros de jóvenes que son la promesa del lugar, pues el accidente acabo con más de dos generaciones, existen lugares distinguidos y ubicados en partes altísimas como Aquiles Serdan, Niquivil, Cumbre Ventanas, corren con la misma suerte de ser afectados por este fenómeno, aun no ocupado por el Gobierno del estado y que tendría que darse otra tragedia para situarlo como foco rojo y tomar cartas al respecto.




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