Toño Aguilar.Comitán, Chis; 17 de febrero.- La maña a de ayer, el mercado 1º de mayo fue testigo de la muerte de unos de los que lo vieron formarse como tal, don Francisco Javier Aguilar Alfonzo perdió la vida en uno de los escalones del mercado.
Eran como las 11:00 horas cuando don Javi, como le conocían, salió de su local marcado con el número 58, en donde junto con su esposa, doña Josefina Vázquez, se dedican a vender mijarras fritas.
Como era costumbre para don Javi, tomo los pasillos de todos lo días, para llegar a la parte trasera del mercado, porque su casa esta sobre la 2ª calle norte poniente.
Camino por el área de carnicerías, el de flores, y finalmente, porque ahí estaba la puerta, cruz frente a los baños públicos, pero en el último escalón de las empinadas escaleras, perdió el equilibrio y callo “desplomado” al suelo.
“No pudo meter ni las manos” aseguraron quienes lo vieron. Don Javi sufrió un severo golpe en la cabeza que lo dejo inconsciente, algunos locatarios corrieron para ayudarlo, hasta el propio administrador un tanto asustado, “exigió” le trajeran alcohol para frotarle en la cabeza.
“Le puse al alcohol y después llame a la Cruz Roja, pero sus familiares no quisieron esperar y se lo levaron al Centro Médico”, contó el administrador.
La noticia llego después a los oídos de los locatarios, don Javi había fallecido, no resistió el hundimiento de cráneo que le causa la brutal caída, los rostros de triste se veían reflejados en todos los que lo conocieron.
Sólo quedan cuatro
Luego de la noticia, don Javi era recordado por sus amigos con los que logró fundar lo que fue el nuevo mercado 1º de mayo, ya remodelado, hace unos 50 años atrás.
Doña Ana María, don Nelson, doña Tomasa y don Cipriano, junto con don Javi, fueron los que lograron rescatar el marcado después de los soldados lo tomaran por diez años, como su cuartel de caballería.
“Solo quedan cuatro”, dijo doña Ana María al enterarse de la muerte de don Javi, “todos juntos logramos formar este mercado”.
“Yo era una chamaquita cuando don Javi tenía su local allá en el pasillo, me acuerdo muy bien”, dijo una señora con lágrimas los ojos.




No hay comentarios.:
Publicar un comentario