Toño Aguilar.Comitán, Chis.- Han pasado nueve días desde que Danielito, un niño de tan sólo cinco años que salió de su casa en busca de su madre que se encuentra trabajando en los Estados Unidos.
Dani, en su mirada inocente y su notable inteligencia, refleja la felicidad que siente al saber que su reencuentro con su madre será muy pronto, y si tiene suerte conocerá a su padre que lo dejó desde que tenía dos meses de nacido.
Él no sabe qué tan lejos esta ella, la que cada jueves ó viernes le llama por teléfono para saber cómo está y decirle que ya en pocos días podrán disfrutar estar juntos como antes.
En algún departamento de Guatemala, Dani ha dejado todos sus juguetes, sus amiguitos y lo que lo hace ser cada vez más fuerte, los recuerdos de su madre que han pasado a ser su más valioso tesoro desde que se separaron.
Su abuelita Ingrid, es quien se a encargado de él durante la ausencia de su madre, pero hoy, los dos decidieron emprender su caminata para llegar hasta donde esta ella.
Antes de atravesar el país de México, Dani y su abuelita tuvieron que ser separados del periplo, porque Roxana, una amiga de su mamá, así lo a decidido, “ella es la que sabe como llegar hasta donde esta mi mamá”.
Ahora Dani viaja con Roxana y David, quienes lo llevaran hasta a frontera norte para él pueda cruzar a los Estado Unidos e iniciar la búsqueda de su mamá.
Ya pasaron varios días y Dani ha perdió la comunicación con su abuelita, “mi abuelita ya esta en Estado Unidos, me esta esperando”.

Habían pasado poco más de 100 kilómetros desde que Roxana, David y Dani había dejado la frontera de Guatemal con México, cuando en un puesto de vigilancia migratoria, el recorrido le fue truncado.
La inteligencia de Dani no fue suficiente para evitar que los agentes del Instituto Nacional de Migración (INM) detectaran que los tres iban de manera ilegal al país del norte.
Dani era el más sereno de todos, no tenía miedo; él sabía que su mamá vendría por él o por lo menos le llamaría por teléfono para saber cómo y dónde esta.
“No tengo miedo, sólo hay que tener calma; mi mamá vendrá por mi”, dijo Dani con un tono de voz inocente.
Roxana y David fueron enviados a la “celdas” preventivas del INM, pero Dani no podía quedar ahí, per había que actuar de inmediato porque el día se estaba acabando.
Eran las 21:00 horas cuando el delegado de Migración solicito apoyo con el DIF municipal, para que Dani fiera enviado a un albergue.
Sofía Espinosa, presidenta de DIF, dijo que al menos por esa noche Dani se podía quedar en su casa pero que al otro día tendría que ser enviado a un albergue.
Esa noche, Dani comió se dio un baño y quedó rendido; el viaje había sido pesado para un niño de cinco años.
Eduardo Ramírez, el presidente municipal se sorprendió cuando vio a Dani en su casa, “me dijeron que era un menor pero no me imagine que fuera tan menor, este es una criatura”.
Al día siguiente, Dani se levantó desde muy temprano y un poco asustado dijo que quería irse a su casa, pero era imposible; Dani tenía que esperar varios días antes de llegar de nuevo a su casa, pero esta vez solo.
“Hay que espera unos tres o cuatro días; mi mamá va a venir por mi”, dijo Dani.
¿Te quieres regresar a tu casa?
“No, quiero ir con mi mamá”.
En las próximas horas, Dani será enviado al albergue del migrante en la ciudad de Tapachula, para que luego, tras haber tenido comunicación con algún familiar suyo, será enviado nuevamente a Guatemala.




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