San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, México, 9 de Julio de 2008.
A LOS PUEBLOS DE MÉXICO Y EL MUNDO.
A LOS ORGANISMOS DEFENSORES DE LOS DERECHOS HUMANOS.
A LAS ORGANIZACIONES DEMOCRÁTICAS E INDEPENDIENTES.
A LA OPINIÓN PÚBLICA NACIONAL E INTERNACIONAL.
Las organizaciones militantes del Frente Nacional de Lucha por el Socialismo (FNLS) en el estado de Chiapas, elevamos nuestra más enérgica condena al Terrorismo de Estado a que están siendo sometidos nuestros compañeros de la Organización Campesina Indígena y Popular “Ricardo Flores Magón” (OCIP-RFM–FNLS) en la Comunidad Tabiquera La Loma de Uruapilla, municipio de Morelia, en el estado de Michoacán.
En un contexto en el que poderosos intereses económicos y políticos pretenden despojarlos de sus tierras, con el propósito de ensanchar los límites de la ciudad de Morelia y construir ahí desarrollos residenciales, a continuación DENUNCIAMOS los últimos sucesos de gravedad que han sufrido nuestros compañeros en la Comunidad Tabiquera La Loma de Uruapilla, una vez que las instancias agrarias gubernamentales avalaron dicho despojo y después de que a fines del año pasado les incendiaron varias de sus viviendas:
1. El pasado 12 de junio de 2008, tipos vestidos de civil y con apariencia clara de policías, llevaron a cabo la Desaparición Forzada del compañero Moisés Molina Rodríguez.
2. El 18 de junio, nuevamente policías vestidos de civil intentaron secuestrar al compañero José Reyes Aguilar, a quien dieron un balazo de alto calibre en la pierna izquierda debido a que su familia impidió el rapto. Otros compañeros de la OCIP-RFM–FNLS que se acercaron a prestar ayuda, fueron amenazados con las armas largas que llevaban los policías.
3. El 26 de junio fue liberado el compañero Moisés Molina Rodríguez, con las costillas rotas y en un estado completamente deplorable, luego de haber estado desaparecido por 15 días en los cuales fue sometido a todo tipo de torturas físicas y psicológicas. En su testimonio narra haber estado todo el tiempo con una capucha que no le permitía ver, en un sitio frío y pestilente en el que había otras personas en iguales circunstancias que él; y donde se escuchaba un ambiente del tipo de un cuartel militar, en el que sus captores se comunicaban a chiflidos entre sí y se conducían bajo una disciplina de órdenes estrictas. Al ser puesto en libertad fue con la amenaza de que si los comuneros no dejaban su lucha por la tierra y firmaban los papeles de desalojo del predio, tanto él como toda su familia serían asesinados.
4. Al poco rato de haber sido liberado el compañero Moisés Molina, llegó a la comunidad el señor Joel Soria Chávez, quien encabeza a los ejidatarios vecinos de Santiago Undameo, acompañado de sujetos con apariencia típica de policías judiciales, para exigir que nuestros compañeros comuneros firmaran unos papeles en blanco, amenazándolos con que sí no lo hacían y desalojaban esas tierras, les iba a ir muy mal e iban a morir mujeres, hombres y niños; agregando que: “se enfrentan a enemigos muy poderosos y al gobierno”; “entiendan, es el gobierno el que los va a chingar, su organización no puede contra el gobierno, ni con los Ramírez”. Y haciendo referencia al compañero Moisés recién liberado, les dijo: “lo traemos hecho pedacitos”.
5. A las 9:45 horas del viernes 4 de julio, llegaron a la comunidad una camioneta tipo suburban blanca, otra negra y un automóvil verde, con placas de otros estados, de los cuales bajaron varios individuos entre los que se encontraba un licenciado del Tribunal Agrario número 36, quien no dio su nombre, y el abogado de los ejidatarios de Santiago Undameo cuyo nombre es Guadalupe Guía Carrión. Se dirigieron a la casa del compañero Avenicio Reyna Cruz, que es coordinador de la OCIP-RFM–FNLS en la comunidad, para decirle que “ya no hay nada que hacer, el desalojo ya está”. Cuando nuestro compañero Avenicio, que se encontraba acompañado por otro comunero de nombre Reynaldo Reyes Aguilar, les contestó que no iban a dejar sus hogares, los individuos sujetaron a Avenicio con lujo de violencia y lo subieron por la fuerza a una de las camionetas. El compañero Reynaldo y otros comuneros que se encontraban cerca no pudieron impedirlo, ya que de inmediato fueron amagados con armas largas y cortas que portaban los agresores, que de inmediato se dieron a la fuga.
Según testimonio de todos los comuneros presentes, los sujetos mencionaron haber sido ellos quienes le dieron un balazo en la pierna al compañero José Reyes Aguilar el pasado 18 de junio, pues en su huida gritaron: “háganse a un lado cabrones, si al otro cabrón no lo matamos fue porque no quisimos, por eso le dimos en el pie, pero a ustedes si les vamos a dar en la madre”.
6. El 5 de julio en la madrugada fue puesto en libertad el compañero Avenicio Reyna Cruz, quien llegó a su casa exactamente en las mismas condiciones que el compañero Moisés que había sido desaparecido antes: golpeado en todo el cuerpo, con las costillas rotas (se anexan fotos de su estado en el hospital donde lo atienden) y bajo la misma amenaza de que si no desalojan el predio y firman los papeles correspondientes, él y su familia van a ser asesinados.
Cabe destacar que desde las agresiones sufridas a finales del año pasado y desde que sucedió la primera Desaparición Forzada descrita en el anterior punto 1, toda esta situación se ha hecho pública a través de los medios de comunicación, así como debidamente denunciada en las instancias gubernamentales de justicia correspondientes, y reportada ante las comisiones de derechos humanos nacional y estatal. Sin embargo en ningún momento desde las estructuras del Estado ha habido la voluntad política de ponerle freno a esta ola de TERRORISMO.
Esto último; la apariencia policíaco-militar de los agresores en cada caso; los testimonios de ambos desaparecidos por 15 y 1 día respectivamente, en el sentido de que el ambiente en donde los tuvieron bajo torturas se escuchaba como del tipo de un cuartel militar; el hecho de que personal de un Tribunal Agrario haya participado en la última Desaparición; y la absoluta impunidad en que se mueven tanto los sujetos agresores como quien encabeza a los ejidatarios cómplices de Santiago Undaméo y su abogado; constituyen evidencia suficiente de que esta situación de Terror cuenta con el aval del Estado o bien es en sí una Política de Estado para favorecer el interés económico de unos empresarios constructores allegados al también michoacano Felipe Calderón Hinojosa.
EXIGIMOS: Respeto incondicional al Derecho a la Tierra que tienen nuestros compañeros de la Comunidad Tabiquera La Loma de Uruapilla, municipio de Morelia, Michoacán, y fin a la larga cadena de hostigamientos, agresiones y represión que han sufrido por parte de fuerzas del Estado y grupos paramilitares.
¡ CASTIGO A LOS RESPONSABLES DEL TERRORISMO DE ESTADO !
¡ DESAPARICIÓN INMEDIATA DE LOS GRUPOS PARAMILITARES !
¡ PRESENTACIÓN CON VIDA DE LOS DESAPARECIDOS POR EL RÉGIMEN !
¡ LIBERTAD INCONDICIONAL A TODOS LOS PRESOS POLÍTICOS !
¡ Por la Unidad Obrero, Campesino, Indígena y Popular !
Coordinación Estatal Chiapas del
Frente Nacional de Lucha por el Socialismo (FNLS).




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