martes, junio 28, 2011

Notable

Los clásicos

Es clásico que los constructores que llegan a ganar licitaciones de obras, que a la postre ejecutan, éstas por haberse obtenido en licitación pública y porque estas mismas han de servir para beneficio y aprovechamiento público, tal pareciera que las construcciones con el mayor de los dolos y maldad, las construyen de la forma más pésima posible, pues en corto tiempo de haberse iniciado a utilizar estas obras o edificios de interés público, las goteras, las cuarteaduras, e inclusive los desplomes de muros o desmoronamientos de pavimentaciones no son raros.



Mentiras a flote

Por eso no resulta nada raro que la fosa séptica del Centro de Salud de Amparo Agua tinta, haya llegado al límite máximo de su capacidad y por lo mismo dentro de todo el edificio de este Centro de Salud comunitario, se hayan esparcido heces fecales, residuos tóxicos, químicos, detergentes y toda sustancia y material que se haya desechado a esta fosa, la cual sin duda alguna en los expedientes técnicos y proyecciones, se manifestó con una capacidad y duración de vida mucho más larga, pero esta explosión de aguas negras, ha evidenciado que tal capacidad y tal duración tan solo era otra mentirá más de los “buitres–constructores”, que por pago de diezmos, tráfico de influencias o lazos familiares les fue asignada esta obra.



Igual a…

Aun más, esta fosa séptica, con la erupción de las aguas negras que ocurrió en días pasados; problema que todavía hasta fecha no se soluciona, también demostró que el proyecto, en lo que refiera a la fosa séptica, tampoco contó con la fosa alterna de desecamiento de aguas residuales, que toda fosa séptica de edificios o drenajes de envergadura importante deben de tener, lo cual es otro punto más de demostración y de símbolo que: toda obra pública de interés público licitada, seguro es obra mala.



Atentado al honor y a la salud

Para los pobladores de Amparo Agua Tinta, lo insoportable de los olores fétidos; intensificados con el calor del medio día, o arrastrados por las corrientes de agua, del temporal que ya inició, resultan ser una ofensa a su dignidad y más que nada a su salud. Sin embargo la peor ofensa a su dignidad de los amparoaguatintenses, es que; irónicamente, el Centro de Salud, es hoy por hoy el lugar más sucio de su comunidad, cuando debería de ser todo lo contrario.



Sin discusión

En medio de charcos de agua pútrida y fétida, altamente peligrosa y contaminante, en un atentado claro al honor y a la salud de los pobladores de Amparo Agua Tinta y sus alrededores, estos tienen que introducirse así a los consultorios, los cuales se encuentran anegados de inmundicia y en donde tiene que recibir consultas, algunas de rutina, pero algunas altamente riesgosas en donde puedan adquirir una enfermedad, por el tipo de entrevista y consulta médica especializada que pueda hacerse. Así, que el temor de los pobladores de poder contraer una enfermedad por la mala y grosera construcción de este edificio, así como la situación de indignidad que manifiestan, no pueden más que calificarse de justas y bien fundamentadas.



Cambio de nombre



Con la vergüenza reflejada en los ojos, con la rabia contenida en su interior y con el deseo de hacerse justicia por propia mano, lo pobladores de esta comunidad, la cual debe su nombre a las cristalinas aguas de un río, ahora tienen que soportar; aparte de los olores fétidos y los riesgos sanitarios, la burla de gente mal intencionada que dice que Amparo Agua Tinta, es ahora Amparo Agua sucia o Amparo Agua Tinta en caca.

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