Comitán, Chis; 5 de junio.- Rebeldes zapatistas repelieron ayer con machetes, palos y pedradas el ingreso de un agrupamiento militar y de la policía en las comunidades La Garrucha, San Alejandro y Hermenegildo Galeana, en el municipio de Ocosingo, cuando realizaba un operativo en busca de plantíos de mariguana.
En una denuncia suscrita por la Junta de buen gobierno, establece que hacia las 09:00 de la mañana “hora suroriental”, (una antes de la central), unos 200 militares y agentes federales y estatales ingresaron a La Garrucha, sede del Caracol (centro político cultural) “Hacia un nuevo amanecer”, lo que provocó que los zapatistas se organizaran y protestaran por la incursión.
Explicaron que durante la acción, un grupo de militares intento bajarse en la entrada de La Garrucha, a unos 38 kilómetros al oriente de la cabecera municipal de Ocosingo, pero los rebeldes empezaron a manifestarse.
Un grupo de cuatro militares que intentó quedarse como “guardia” en la entrada del lugar, tuvo que huir y subirse al vehículo, ante la presencia de los rebeldes.
En tanto, que otro grupo de militares y policías procedió a intimidar a los indígenas tzeltales “tomando políticas y fotografiándolos”.
Posteriormente, dice el escrito enviado a los medios de comunicación, el agrupamiento militar se dirigió hacia Patiwitz, donde la VII Región Militar tiene un cuartel, para ser reforzado con más elementos militares.
Luego el agrupamiento se dirigió hacia el poblado Hermenegildo Galeana, donde los militares con vestidos de camuflaje y los policías acusaron a los zapatistas de dedicarse a la siembra de mariguana.
Fue entonces que la población zapatista al ver que el agrupamiento avanzaba hacia la comunidad, se organizó y los enfrentó para exigirles que abandonaran la comunidad, porque “no los necesitamos”.
Los soldados insistieron que habían ingresado a la comunidad porque sabían que hay plantíos de mariguana y “vamos a pasar a huevos”.
“Es ahí donde el pueblo sacan sus machetes, palos, piedras, resorteras, hondas y todo lo que haya en el alcance de la mano y empieza el rechazo”.
Fue entonces que el agrupamiento militar tuvo que ceder y regresar, cuentan los rebeldes en el comunicado.
“Esta vez no vamos a pasar, pero regresamos en 15 días y eso sí a huevos vamos a pasar”, aseguran los zapatistas que dijeron los federales.
En su huida, los militares y policías llegan hasta el poblado San Alejandro, donde los esperaban nueve carros con 50 soldados y diez policías municipales de Ocosingo.
Ahí los soldados realizaron destrozos al ingresar a los sembradíos de maíz, que es el “único alimento del pueblo para vivir”.
En ese lugar, los soldados también fueron rechazados masivamente por los rebeldes que se armaron con palos, piedras y machetes.
La Junta de buen gobierno asegura que en las incursiones participaron militares de los destacamentos de Toniná, Patiwitz y San Quintín.
Se deslindan
Las autoridades rebeldes de la Junta de Buen Gobierno, Elena Gordillo Clara Claribel Pérez López, Freddy Rodríguez López y Rolando Ruiz Hernández, dicen que “somos testigos que no existen plantíos, sólo hay zapatistas y hay trabajaderos de milpa y platanares”, que luchan por la “libertad, justicia y democracia”.



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