Isaín Mandujano
A los más recientes cambios en el gabinete del gobernador Juan Sabines Guerrero, se les pueden dar múltiples lecturas políticas.
Primero. Cabe señalar que a esta serie de cambios -20 en total para ser precisos- será aplaudida, vitoreada con júbilo por la mayoría de los colegas periodistas y criticada por casi nadie, según nuestras filias y fobias para con algunos entes del aparato burocrático.
Segundo. Existe una fuerte movilidad política de personajes en menos en un año y medio de lo que va del sexenio. Esto no podría ser benéfico para los trabajos o proyectos a largo plazo de los titulares de dichas oficinas públicas, independientemente claro del Plan Estatal de Desarrollo. Es decir, no existe continuidad, porque cada que llegue un titular diferente creerá que lo que él hará será mejor que lo que hizo su antecesor y por ende propondrá mejoras o cambios en algunas actividades ya encaminadas. Se rompe un proceso y empezar uno de nuevo.
Tercero. Quien llegue a una oficina pública debería tener el perfil aproximado al menos para la labor que se le haya de encomendar. Sin embargo, en muchos casos no es así.
Cuarto. Algunos personajes removidos parecen trapecistas, brincando de un columpio a otro. Por ejemplo Seth Yazir Vázquez ha sido en menos de 18 meses, responsable de la oficina de Atención Ciudadana de Gubernatura, Subsecretario de Relaciones Políticas de la Secretaría de Gobierno y ahora titular de la Secretaría de Desarrollo Social. Samuel Córdova Toledo ha sido en menos de un año, Secretario de Finanzas, Secretario del Trabajo y ahora será Secretario de Economía. Esta política al estilo del ''chapulín'' no habla muy bien de un gobierno.
Quinto. Este gobierno impulsado principalmente por el PRD y que se ha ufanado de tener una ''vocación de izquierda democrática'', se ha dado a la tarea de incrustar en el gabinete a cuadros políticos del PRI, lo malo no es eso, sino que se ha dado a la tarea de rescatar a la vieja guardia política priísta como el exdiputado Oscar Alvarado Cook, habiendo una nueva generación de jóvenes en el tricolor.
Sexto. Hizo bien en jubilar a dos personajes del sexenio pasado, Mariano Herrán Salvatti y María de los Ángeles Cruz Hernández, creo que sirvieron a otro sistema político y por ende más que encajar en éste, incomodaban a la clase política gobernante actual. Herrán fue la cara dura de los actos represivos del gobierno anterior. Ambos no tenían ya mucho margen de operatividad política y era previsible el relevo.
Séptimo. En un afán por no hacer de este gobierno un gobierno de un solo partido y si exhibirse como un gobierno de todos y para todos. Como debería ser claro. El gobernador ha conferido el cargo de Subsecretario de Comercio al empresario Enoch Araujo Sánchez, un miembro de la vieja guardia política panista que por muchos años mantuvo el control de su partido en el estado. Esto podría leerse como una forma de congraciarse con el partido en el poder a nivel federal. Aunque ya antes ha dado espacios como a Juan Carlos Cal y Mayor Franco, Francisco Bedwell, Francisco Saú Yañez y otros; además de haber propuesto a Juan Carlos Moreno Guiellén para la comisión de derechos humanos.
Octavo. Si bien el gobierno, el aparato burocrático no es un pastel para andar repartiendo rebanadas según su aportación en los ingredientes para su elaboración, el PRD queda como mero espectador, si quiere ostentarse como un partido en el poder, tendrá que esperar otros sexenios más.
En fin, podríamos seguir abundando sobre el asunto, pero esperemos mejor los otros cambios de forma masiva que ya anuncian los agoreros.
A los más recientes cambios en el gabinete del gobernador Juan Sabines Guerrero, se les pueden dar múltiples lecturas políticas.
Primero. Cabe señalar que a esta serie de cambios -20 en total para ser precisos- será aplaudida, vitoreada con júbilo por la mayoría de los colegas periodistas y criticada por casi nadie, según nuestras filias y fobias para con algunos entes del aparato burocrático.
Segundo. Existe una fuerte movilidad política de personajes en menos en un año y medio de lo que va del sexenio. Esto no podría ser benéfico para los trabajos o proyectos a largo plazo de los titulares de dichas oficinas públicas, independientemente claro del Plan Estatal de Desarrollo. Es decir, no existe continuidad, porque cada que llegue un titular diferente creerá que lo que él hará será mejor que lo que hizo su antecesor y por ende propondrá mejoras o cambios en algunas actividades ya encaminadas. Se rompe un proceso y empezar uno de nuevo.
Tercero. Quien llegue a una oficina pública debería tener el perfil aproximado al menos para la labor que se le haya de encomendar. Sin embargo, en muchos casos no es así.
Cuarto. Algunos personajes removidos parecen trapecistas, brincando de un columpio a otro. Por ejemplo Seth Yazir Vázquez ha sido en menos de 18 meses, responsable de la oficina de Atención Ciudadana de Gubernatura, Subsecretario de Relaciones Políticas de la Secretaría de Gobierno y ahora titular de la Secretaría de Desarrollo Social. Samuel Córdova Toledo ha sido en menos de un año, Secretario de Finanzas, Secretario del Trabajo y ahora será Secretario de Economía. Esta política al estilo del ''chapulín'' no habla muy bien de un gobierno.
Quinto. Este gobierno impulsado principalmente por el PRD y que se ha ufanado de tener una ''vocación de izquierda democrática'', se ha dado a la tarea de incrustar en el gabinete a cuadros políticos del PRI, lo malo no es eso, sino que se ha dado a la tarea de rescatar a la vieja guardia política priísta como el exdiputado Oscar Alvarado Cook, habiendo una nueva generación de jóvenes en el tricolor.
Sexto. Hizo bien en jubilar a dos personajes del sexenio pasado, Mariano Herrán Salvatti y María de los Ángeles Cruz Hernández, creo que sirvieron a otro sistema político y por ende más que encajar en éste, incomodaban a la clase política gobernante actual. Herrán fue la cara dura de los actos represivos del gobierno anterior. Ambos no tenían ya mucho margen de operatividad política y era previsible el relevo.
Séptimo. En un afán por no hacer de este gobierno un gobierno de un solo partido y si exhibirse como un gobierno de todos y para todos. Como debería ser claro. El gobernador ha conferido el cargo de Subsecretario de Comercio al empresario Enoch Araujo Sánchez, un miembro de la vieja guardia política panista que por muchos años mantuvo el control de su partido en el estado. Esto podría leerse como una forma de congraciarse con el partido en el poder a nivel federal. Aunque ya antes ha dado espacios como a Juan Carlos Cal y Mayor Franco, Francisco Bedwell, Francisco Saú Yañez y otros; además de haber propuesto a Juan Carlos Moreno Guiellén para la comisión de derechos humanos.
Octavo. Si bien el gobierno, el aparato burocrático no es un pastel para andar repartiendo rebanadas según su aportación en los ingredientes para su elaboración, el PRD queda como mero espectador, si quiere ostentarse como un partido en el poder, tendrá que esperar otros sexenios más.
En fin, podríamos seguir abundando sobre el asunto, pero esperemos mejor los otros cambios de forma masiva que ya anuncian los agoreros.



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