Con una Misa en Catedral, se han celebrado los 330 años de la fundación del Seminario Diocesano de San Cristóbal de Las Casas, con la participación de feligreses y de un grupo de alumnos. En la homilía, Mons. Felipe Arizmendi Esquivel, actual obispo diocesano, recalcó que la finalidad de un Seminario es formar el corazón de buenos pastores, que sean imagen fiel, sacramento y transparencia del Buen Pastor, Jesucristo, reflejo del amor trinitario, en su doble dimensión: vertical y horizontal. El Seminario no es sólo para formar la mente, con acumulación de conocimientos, sino sobre todo para aprender a amar a Dios y a los demás, en particular a los que sufren, a los pobres.
El Seminario fue fundado el 18 de mayo de 1678, por el obispo Marcos Bravo de la Serna y Manrique. Sus primeros quince alumnos provenían de todo Chiapas, incluso dos eran indígenas (zoque y tseltal), uno de Guatemala y otro de Puerto Rico.
El Seminario fue fundado el 18 de mayo de 1678, por el obispo Marcos Bravo de la Serna y Manrique. Sus primeros quince alumnos provenían de todo Chiapas, incluso dos eran indígenas (zoque y tseltal), uno de Guatemala y otro de Puerto Rico.
Para el presente curso escolar, el Seminario cuenta con 31 alumnos: 7 en el Menor y 24 en el Mayor: 5 en el Curso Introductorio, 12 en Filosofía y 7 en Teología. En el año 2000, sólo había 6 alumnos en el Seminario Mayor. De los 31, 12 son indígenas, de las etnias existentes en la diócesis. En agosto próximo será ordenado diácono transitorio un candidato ch’ol, quien sería el primer sacerdote de esa etnia.
Hay un equipo de pastoral vocacional y un grupo de laicos amigos del Seminario, que promueven las vocaciones y la oración. Se están preparando sacerdotes en universidades, para reabrir en la diócesis el Seminario, inculturado en las realidades y culturas diocesanas. Mientras, a los del Mayor se les envía al Seminario Arquidiocesano de Tuxtla Gutiérrez.



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