Toño Aguilar.
Comitán, Chis.- Como cualquier hombre trabajador, preocupado por el bienestar de su familia, Addy, se levanta todos los días pocos minutos antes de las siete de las mañana para ir a trabajar y traer un poco de comida para él y su familia.
Su centro de trabajo, el estacionamiento de la Central de Abasto, ahí desde hace nueve meses ha logrado hacer amistad con otros, que a pesar de que son su competencial laboral, los considera sus únicos amigos.
Eddy Manuel Alfaro López, tiene tan solo ocho años de edad, es aún un niño, pero preocupado por sacar a delante a su familia, no le ha importado cambiar los juguetes por una jornada de trabajo que llega a durar hasta nueve horas.
Es considerado entre sus amigos, como un niño que se empeña mucho por hacer su trabajo lo mejor posible, porque sabe que tiene que juntar por lo menos 50 pesos para comprar un kilo de pollo y uno más de tortillas.
“Si tengo suerte me llevo un pollito asado, son buenos los que vende por aya arriba”, dijo Eddy sonriente.
Una cachucha vieja y sucia, es quizá el único protector del fatigoso sol que en esta temporada ataca a cualquiera que se exponga a él, pero para Eddy no hay cosa que lo detenga para realizar su trabajo, porque si lo hace, talvez ese día su familia no comerá.
Trabajando como “¡vieneee..! “Vieneee..!”; cuidando los vehículos de los visitantes del marcado, Eddy dice que la mejor propina que ha recibido es de 20 pesos, “pero hay unos que son muy codos, solo me dejan 50 centavos, y eso que se los cuido bien”.
A diferencia de sus demás compañeros de trabajo, él tuvo que dejar la escuela por falta de dinero, pero aún así, su anhelo más grande es terminar una carrera y ser un gran profesionista, “quiero ser doctor”.
“Mi papá a veces tiene trabajo y a veces no, él trabaja de lo que sea, pero no siempre encuentra trabajo, por eso mi dinero se lo doy a mi mami para ayudar en los gastos de la casa”.
Para Eddy no le importa si hoy se celebra ha los niños, porque si lo hace, dice, se ilusionaría porque sus papas le den un regalo y sabe que eso no va ha suceder.
Al igual que Eddy, Raúl Méndez de nueve años, trabaja en el mismo lugar y con el mismo objetivo, sacar adelante a su familia.
Raúl dice que quiere ser comerciante cuando sea grande, “quiero tener un puesto de frutas y verduras, salir a vender a las colonias y granar dinero suficiente para que a mi familia no le haga falta nada”.
El compañero de Eddy, estudia el quinto año de primaria, es por eso que sus jornadas de trabajo son mas cortas, inicia ha las 13:00 horas y termina a las cuatro de la tarde.
“Ahorita estoy juntando dinero para comprarle la batería al carro que tiene mi papá y salgamos a vender frutas en las casas, necesito juntar ese dinero”.
Raúl es el mas chico de los cinco hermanos que son, pero todos ya están casados, “ya cada uno trabaja para mantener a su familia”.
Eddy y Raúl son buenos amigos, es por eso que casi todos los días se ponen de acuerdo para desayunar juntos, “unos taquitos dorados son suficientes para aguantar hasta que lleguemos a nuestras casas”.
En el estacionamiento de la Central de Abastos, trabajan casi una veintena de niños “viene, viene” de los cuales cada uno tiene diferentes razones por las que debe de trabajar y dejar a un lado los momentos que hacen la diferencia de ser un niño ha ser un hombre trabajador.
Niños maltratados
En la actualidad muchos son los niños que sufren de maltratos de diversos tipos, tan solo en la Procuraduría de la Defensa del Menor y de la Familia en el DIF municipal, se tiene un registro de 30 denuncias por maltrato de los padres a los niños, al mes, de las cuales cinco son violaciones sexuales.
La Procuraduría de la Defensa del Menor se encarga de ver que las garantías individuales de los niños no sena violadas, pero aún así se tiene estimado que la principal violación a sus derechos, son los abusos sexuales.
Arnulfo Pérez Aguilar y Luis Ramón López, procurador y sub-procurador de la defensa del menor, dijo que recientemente se dio un caso, que a través de la denuncia de un menor, se logró detener una persona que confeso haber abusado sexualmente de más de 40 niños en doce años.
Pérez Aguilar dijo que el mal trato físico hacía los niños, se da mas cuando los padres están separados, siendo la madre la que más somete este delito.
Existen también denuncias de menores que dicen ser mal tratados por sus padres, pero no lo hacen son la intención de pedir ayuda, sino porque quieren abandonar sus hogares.
Es por eso que la Procuraduría, primeramente realiza un estudio socioeconómico para determinar la problemática del menor y así proseguir a con las normas que le permiten al menor ser atendido por las autoridades.
Comitán, Chis.- Como cualquier hombre trabajador, preocupado por el bienestar de su familia, Addy, se levanta todos los días pocos minutos antes de las siete de las mañana para ir a trabajar y traer un poco de comida para él y su familia.
Su centro de trabajo, el estacionamiento de la Central de Abasto, ahí desde hace nueve meses ha logrado hacer amistad con otros, que a pesar de que son su competencial laboral, los considera sus únicos amigos.
Eddy Manuel Alfaro López, tiene tan solo ocho años de edad, es aún un niño, pero preocupado por sacar a delante a su familia, no le ha importado cambiar los juguetes por una jornada de trabajo que llega a durar hasta nueve horas.
Es considerado entre sus amigos, como un niño que se empeña mucho por hacer su trabajo lo mejor posible, porque sabe que tiene que juntar por lo menos 50 pesos para comprar un kilo de pollo y uno más de tortillas.
“Si tengo suerte me llevo un pollito asado, son buenos los que vende por aya arriba”, dijo Eddy sonriente.
Una cachucha vieja y sucia, es quizá el único protector del fatigoso sol que en esta temporada ataca a cualquiera que se exponga a él, pero para Eddy no hay cosa que lo detenga para realizar su trabajo, porque si lo hace, talvez ese día su familia no comerá.
Trabajando como “¡vieneee..! “Vieneee..!”; cuidando los vehículos de los visitantes del marcado, Eddy dice que la mejor propina que ha recibido es de 20 pesos, “pero hay unos que son muy codos, solo me dejan 50 centavos, y eso que se los cuido bien”.
A diferencia de sus demás compañeros de trabajo, él tuvo que dejar la escuela por falta de dinero, pero aún así, su anhelo más grande es terminar una carrera y ser un gran profesionista, “quiero ser doctor”.
“Mi papá a veces tiene trabajo y a veces no, él trabaja de lo que sea, pero no siempre encuentra trabajo, por eso mi dinero se lo doy a mi mami para ayudar en los gastos de la casa”.
Para Eddy no le importa si hoy se celebra ha los niños, porque si lo hace, dice, se ilusionaría porque sus papas le den un regalo y sabe que eso no va ha suceder.
Al igual que Eddy, Raúl Méndez de nueve años, trabaja en el mismo lugar y con el mismo objetivo, sacar adelante a su familia.
Raúl dice que quiere ser comerciante cuando sea grande, “quiero tener un puesto de frutas y verduras, salir a vender a las colonias y granar dinero suficiente para que a mi familia no le haga falta nada”.
El compañero de Eddy, estudia el quinto año de primaria, es por eso que sus jornadas de trabajo son mas cortas, inicia ha las 13:00 horas y termina a las cuatro de la tarde.
“Ahorita estoy juntando dinero para comprarle la batería al carro que tiene mi papá y salgamos a vender frutas en las casas, necesito juntar ese dinero”.
Raúl es el mas chico de los cinco hermanos que son, pero todos ya están casados, “ya cada uno trabaja para mantener a su familia”.
Eddy y Raúl son buenos amigos, es por eso que casi todos los días se ponen de acuerdo para desayunar juntos, “unos taquitos dorados son suficientes para aguantar hasta que lleguemos a nuestras casas”.
En el estacionamiento de la Central de Abastos, trabajan casi una veintena de niños “viene, viene” de los cuales cada uno tiene diferentes razones por las que debe de trabajar y dejar a un lado los momentos que hacen la diferencia de ser un niño ha ser un hombre trabajador.
Niños maltratados
En la actualidad muchos son los niños que sufren de maltratos de diversos tipos, tan solo en la Procuraduría de la Defensa del Menor y de la Familia en el DIF municipal, se tiene un registro de 30 denuncias por maltrato de los padres a los niños, al mes, de las cuales cinco son violaciones sexuales.
La Procuraduría de la Defensa del Menor se encarga de ver que las garantías individuales de los niños no sena violadas, pero aún así se tiene estimado que la principal violación a sus derechos, son los abusos sexuales.
Arnulfo Pérez Aguilar y Luis Ramón López, procurador y sub-procurador de la defensa del menor, dijo que recientemente se dio un caso, que a través de la denuncia de un menor, se logró detener una persona que confeso haber abusado sexualmente de más de 40 niños en doce años.
Pérez Aguilar dijo que el mal trato físico hacía los niños, se da mas cuando los padres están separados, siendo la madre la que más somete este delito.
Existen también denuncias de menores que dicen ser mal tratados por sus padres, pero no lo hacen son la intención de pedir ayuda, sino porque quieren abandonar sus hogares.
Es por eso que la Procuraduría, primeramente realiza un estudio socioeconómico para determinar la problemática del menor y así proseguir a con las normas que le permiten al menor ser atendido por las autoridades.



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