jueves, marzo 17, 2011

Nota..ble

En el pasado.

Pues resulta que uno de los talones de Aquiles de la administración pasada, fue lo relacionado a la seguridad pública del municipio, en donde además de los constantes cambios de directores, se presentaron un cúmulo de irregularidades, que afectaron el correcto funcionamiento de la vituperada dirección de seguridad pública municipal.




De nueva cuenta.



De nuevo trascienden los problemas que se presentan en esta dirección, que más que preocuparse por la seguridad pública de la ciudadanía, se la pelean como tal botín, situación que llevo a presentar la renuncia del coordinador operativo Julio Anselmo Bee Pox, quien decidió retirarse, porque tal parece que existen muchos intereses dentro de esta corporación policíaca.



Abusivo.



Fernando Manzo, juez calificador de la Policía Municipal que según dicen abusando de las buenas relaciones que mantiene con quien lo designo como tal, y que debido al parentesco, pues es hermano del actual primer regidor del cabildo, abusa de su cargo y hace de las suyas como juez calificador, ya que se considera protegido y decide y ordena a su antojo, incluso en situaciones que no son de su competencia, ante ello, se vislumbran de nueva cuenta tiempos difíciles en estas áreas de interés importante para la ciudadanía.



Y para muestra.



Ante la renuncia de Julio Anselmo Bee Pox, se prevé la designación en su lugar como coordinador operativo de la policía municipal, el teniente Rafael Espinoza Rivera de infames antecedentes, pues tiene denuncias por actos de corrupción y de acoso sexual, pero que se siente con poder porque apoyo en la campaña electoral del actual presidente municipal, en fin que habrá que estar muy al pendiente de esta designación.



Adorno.



Ante todo esto nos preguntamos si el director de seguridad pública, es solo un adorno de la actual administración, al no poder decidir ni tomar determinaciones propias de todo aquello relacionado con los asuntos derivados de la seguridad pública del municipio.



Una burla



Un vil descaro es el que últimamente miembros de organizaciones sociales que se dicen ser “poderosas” en la ciudad, han optado por instalar puestos ambulantes de discos “piratas” en pleno bulevar Dr. Belisario Domínguez, sin que ninguna autoridad le diga nada, pues tal parece que están protegidos por el comandante de la Procuraduría General de la República (PGR), de esta ciudad.








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