Carlos Herrera.San Cristóbal de Las Casas, Chiapas. 18 de enero. Activistas, mujeres y jóvenes protestaron este domingo 18 de enero frente a la puerta principal de la Catedral luego de las declaraciones que hicieran recientemente líderes de la Iglesia Católica respecto a la forma de vestir de las mujeres en México.
Un grupo de personas, en su mayoría mujeres y jóvenes, se apostó en la entrada de Catedral; llevaban pancartas que decían “nadie puede decidir por nosotras, es nuestro cuerpo”; “el derecho al respeto ajeno es la paz; paz para nuestros hijos”, y una más a manera de pregunta decía: ¿Adán fue violado?.
Las personas pegaron varias de estas pancartas en las paredes y puertas de la Catedral de San Cristóbal, luego realizaron un mitin usando un alta voz y presentaron una sátira en contra de la Iglesia Católica, para denunciar lo que ellos y ellas llamaron abusos y mentiras de los jerarcas católicos.
“Les parece provocativo vestir de tal forma…, si ellos tienen su celibato que se callen la boca…, es tan grave que una institución como la Iglesia Católica sea irresponsable y acuse a las mujeres de ser las que provocan”, expresaron.
La insólita protesta llamó la atención de personas que pasaban por la Plaza Catedral y de los fieles que salían de la misa que se oficia cada domingo a las doce del día en la Catedral pero llegó un momento en que la situación se tornó tensa, pues mujeres católicas encararon al grupo de inconformes.
“No se vale que hagan esto, ustedes nos están ofendiendo”, decían las mujeres que se sintieron agredidas por esta manifestación, en tanto que los inconformes respondieron que lo hacían para informar al pueblo de las mentiras y ofensas que han sentido las mujeres de parte de la Iglesia Católica.
Otros manifestantes, expresaron en coro qu
e “si Jesús existiera, con nosotros estuviera”, además gritaron “yo te amo hermana”, a lo que el grupo de mujeres católicas respondió: “ustedes no aman a nadie”.La molestia de los católicos presentes llegó a tal grado que personal que trabaja en la Catedral desprendió las pancartas y luego las rompió, lo que fue interpretado como una represión por los inconformes. Al final de este incidente, los manifestantes se retiraron y todo volvió a la calma en la Plaza Catedral.
Cuestionado sobre esta situación, el obispo de la diócesis de San Cristóbal, Felipe Arizmendi Esquivel, quien no sabía de estos hechos, dijo que “respetamos la forma de vestir de cada quien, quien quiera ponerse ropa o no ponérsela, cada quien es libre de andar como quiere, pero lo que tenemos que hacer ver es que todos tenemos que evitar que alguien pueda aprovecharse de la forma de vestir”.
Entrevistado al interior de la Catedral, indicó que “si alguien quiere andar vestido de una manera o de otra que se sepa que se expone a que algunos le falten al respeto; les queremos pedir que sean prudentes en la forma de vestir, pero en ningún momento queremos nosotros culparles de las agresiones que algunos barones puedan cometer contra estas personas, cada quien es libre en su forma de vestir”.




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