viernes, enero 23, 2009

Desde Los Altos

Fredy López Arévalo

La mala noticia es que lo padeceremos los dos años que le restan al frente de la Comuna coleta. Que Mariano Alberto Díaz Ochoa no se va, que no aspira a la diputación federal, aunque su comparecencia ante los medios tuvo un doble propósito: elevar su rating mediático previo al lanzamiento de la convocatoria del PRI y alentar el desconcierto público.

Para eso y no para otra cosa citó ayer a una conferencia de prensa en la sala del cabildo coleto, porque, como señal contraria, un día antes, apenas retornó de la Ciudad de México, donde permaneció más de una semana, había recorrido colonias y barrios. Prueba de que MADO anda en campaña es que luego- luego de la cita con los medios se fue a la colonia Once Cuartos, un fraccionamiento ilegal y privado, a ofrecer obras, que sobra decirlo, pretende realizar con recursos públicos, mientras que cerca de ahí, en la colonia Santa María, cerca de La Hormiga, el gobernador Juan Sabines Guerrero se reunía con ciudadanos que le reclamaron presencia, para gestionar, frente a frente y sin intermediarios, obras de vital importancia para el municipio, como un nuevo Cementerio, porque el que existe ya llegó al tope, o la Terminal de Transportes de Recorridos Cortos, que en breve será ¡Hechos, no palabras!.

Así es como desgobierna San Cristóbal de Las Casas uno de los más destacados miembros de la familia priísta, esa que encabeza ahora Arely Madrid Tovilla.

Que nunca pretendió la diputación federal MADO es puro bla, bla, bla, bla, porque no es así. La verdad es que topó con pared: su padrino político no pudo ni podrá colarlo en una posición de esa naturaleza. Con decirles que más bien la Blanca Ruth Esponda Espinoza será la número uno en la lista de las Pluris, pá que vean de que lado masca la iguana.

***

El recién designado secretario de Pueblos Indios (SEPI), Marcos Shilón Gómez, demostró poca pericia política, pero de tonto nada. Invitado al presidium del primer seminario para la elaboración de una agenda mínima para el desarrollo de San Cristóbal de Las Casas y la región de los Altos de Chiapas, planteo más preguntas que respuestas, pero salió a flote. Para él, como para el resto de los concurrentes, la primera premisa que debe plantearse es ¿Qué tipo de desarrollo podemos y queremos implementar en esta región? Y segundo: Que también participen en el diseño del plan de desarrollo regional más sociedad, y más plural y diversa, tomando como base los ocho puntos de la agenda para el desarrollo planteado por el PNUD, porque, según él, existen diversos enfoques sobre lo que debe ser el desarrollo, que debiera ser más plural, más integral, más sostenible e intercultural. Esto según sus propias palabras, porque, dijo, no se puede pasar desapercibido el tipo de desarrollo que quieren los pueblos indios y nosotros, por lo que urgió a académicos, estudiantes, líderes de organizaciones sociales, de barrios y colonias de San Cristóbal, a elaborar, antes que nada, un diagnostico para conocer dos premisas fundamentales: ¿Cómo está San Cristóbal de Las Casas? ¿Cómo está la región de los Altos de Chiapas?, y en base a ello estructurar proyectos basados en las necesidades reales de cada núcleo social, consensuando, desde una visión plural y sostenible, proyectos focalizados para que el desarrollo tenga impacto. Estas son las palabras del recién nombrado secretario de Pueblos Indios no mías. Y en mucho tiene razón, porque para él, como para muchos de los presentes en el seminario, una vez que se hayan concretados estos elementos (diagnósticos, consensos y proyectos), emprender las acciones dirigidas concretas y acciones reales, tomando como base, insistió varias veces, los ocho ejes rectores del PNUD, que son estrategias concretas para trabajar la agenda mínimo para fortalecer el desarrollo local y regional, y así superar el menor índice de desarrollo humano que las caracteriza, mediante la implementación de políticas públicas que cristalicen en elevar la calidad de vida del municipio de San Cristóbal de Las Casas y los 17 municipios (habitado por unas 750 mil personas) que integran la región de los Altos de Chiapas.

La agenda mínima para San Cristóbal de Las Casas y la región de los Altos de Chiapas comenzó a cobrar forma, y son diversos actores los que se han sumado, ya, a este esfuerzo de dimensiones impredecibles, que deberá cuajar un foto de discusión, analisis y debate cada vez más amplio y plural, para tener una mayor claridad de cómo funciona la economía local, para que entonces sí, se rediseñen las políticas públicas en beneficio del grueso de la población que habita el municipio, y aún más, los 17 municipios que componen la región de los Altos de Chiapas, poblada, por alrededor de 750 mil habitantes, pero cuya cabecera económica, política y administrativa es San Cristóbal de Las Casas. La tarea es larga, pero la meta es cada vez más clara: lograr que de manera paulatina, permanente y progresiva mejore la calidad de vida de quienes habitamos el valle de Jovel y en general la región de los Altos de Chiapas. El seminario en la facultad de Derecho de la UNACO fue uno de los primeros pasos en ese sentido.



***

El buen amigo Federico Álvarez del Toro, director del Zoomat, emitió opinión, y muy fuerte: “La Plaza del Sol, Una Plaza Alevosa”

La Plaza del Sol, le apuesta a exigir a los usuarios el pago por estacionamiento.

Esta disposición fue rechazada por los ciudadanos por injusta y alevosa, sobre todo porque allí se encuentran las líneas de autobuses.

A través de un correo multitudinario se manifestó el descontento ciudadano sobre esta medida, lo que retrazó su activación unos meses.

La estrategia de este centro comercial se vuelve a equivocar, al considerar a la gente como distraída, autómata, predecible y fácil de convencer.

Activaron una estrategia de simulación psicológica, al introducir el manejo de símbolos visuales que crean hábito y costumbre, con el objetivo de que cuando el usuario menos se de cuenta, ya esté pagando por hora ó fracción lo que se les antoje.

Observar el lenguaje corporal del personal asignado a las casetas del estacionamiento es una “experiencia sociológica,” a través de la cual se puede adivinar que “el cerebro mercadotécnico” de quien administra el espacio es torpe, mañoso y digno de cualquier chiste de Pacho.

Primero aparecieron unas casetas vacías y subliminales, como diciendo “podría suceder, pero quien sabe cuando, acostúmbrense a ellas.”

No había persona alguna dentro, responsable de nada, parecían pequeños teatros guiñol.

Pasadas unas semanas, cuando consideraron que el paisaje visual que perciben los visitantes ya se resignó a estas casetas, les agregaron un muppet que no hacia sino contar cuantos autos entraban al día.

Dejaron transcurrir un tiempo estimado y estratégico para colocar unas barras abiertas de contención.

Últimamente, ya no resistieron la tentación, detienen cada auto, pero no se atreven a cobrar. Pasan un boleto por la maquina y dejan acceder al automovilista, nunca se había observado esa conducta en un centro comercial.

Con ello presuponen que ya activaron la barrera sicológica de la barra de contención, para delimitar un espacio privado y lucrativo.

De allí a exigir dinero a cambio de un cartoncito foliado no hay más que un paso.

Una estrategia corporativa, insensible y sorda al reclamo de los habitantes de la ciudad ó foráneos, que acuden a tomar un autobús, favorecen los comercios con su visita ó acuden solo a abastecerse de insumos y alimentos.


No hay comentarios.: