Fredy López Arévalo
La rebatinga por el poder comenzó. Son 500 los escaños que están en juego.
Lo que se renueva es la Cámara de Diputados; pero no solo eso: es el posicionamiento de cada uno de los partidos políticos en el escenario nacional, rumbo a la sucesión presidencial del 2012.
En Chiapas, el PRI y el PVEM han sumado sus fuerzas; la coalición de ambos partidos mata cualquier proceso de selección interna: no lo habrá.
Los 12 candidatos uninominales serán designados.
Arely Madrid lo único que trata es de ganar tiempo: que nadie se mueva, ha dicho, porque el que se mueva no saldrá en la foto.
Es pura marrullería.
Quiere asustar con el petate del muerto. Y ella vende caro las ilusiones a los ilusos.
Las candidaturas ya están cocinadas… solo se hacen amarres de última hora.
Lo saben los militantes del PRI: Arely Madrid no se anda por las ramas, cobra a precio de oro cualquier aspiración; a nadie dice no, solo extiende la mano y pide y pide, aun a sabiendas que el arroz ya se coció.
Que nadie se mueva, repite una y otra vez; pero habrá desbandada; mucha inconformidad; la militancia dura, que ha trabajado por ese partido, que se ha roto el lomo, no aceptará así como así la imposición, el dedo… las “reglas del juego”…
Ni convención de delegados ni que ocho cuartos.
Los militantes lo deben saber: en caso de coalición, se suprimen los procesos de selección, y priva el acuerdo, el amarre en lo oscujrito.
De hecho ya comenzó a salir humo gris: por el Distrito I, Jorge Utrilla Robles; por el II, Roberto Aquiles Hernández; por el III, Mario Carlos Culebro Velasco; por el IV, Leyver Martínez Gónzalez o Jorge Enrique Hernández Bielma; por el V, Sergio Lobato García o Mariano Alberto Díaz Ochoa, quien hasta anoche pujaba en México por esa posición; por el VI, Rogelio Toledo Coutiño, ex diputado local y director del Diario de Chiapas.
****
El pasado 10 de enero intercambie un par de palabras con Federico Reyes Heroles, presente en los XV años de la Rial Academia de la Lengua Frailescana.
Me le acerqué para decirle que haría cosa de tres años había citado algunas de sus reflexiones en un ensayo que titule “El manejo mediático de la figura pública”.
Le referí la fuente: “Entre los Dioses y las Bestias”, que se ha convertido, ya, en un clásico de la transición hacia la democracia en México.
“¿Qué pasó con el proceso de transición a la democracia?”, le pregunté lacónico.
Federico Reyes Heroles se encogió de hombros.
Su respuesta era más que elocuente.
Luego volvió a su mesa, que compartía con Eraclio Zepeda, Eugenio Derbez, Caton, y Humberto Musacchio.
A un costado de ellos estaba, en solitario, el alcalde de Tuxtla Gutiérrez, Jaime Valls Esponda, degustando una copa de tequila y de botana, pan dulce.
“Entre los Dioses y las Bestias” debiera se un texto de obligada consulta para la denominada “clase política”, más aún en tiempos de desesperanza, y cuando la mayoría de los mexicanos nos hacemos la misma pregunta: ¿Y la transición a la democracia?
La denominada “clase política” hacen gala de una ignorancia supina.
La política es aristotélicamente la búsqueda del bien común, no el arte de lo posible como acuñó Jesús Reyes Heroles, su padre, el ideólogo postrevolucionario preferido por el priísmo ilustrado. O más bien, como dice el gurú de gurúes, el indostano Maharaji, de la tradición Rhadasoami, “Todo está ahí para hacer posible lo imposible”.
“Puede que tengas un sueño y la gente te desanime. Pero debes agarrarte a ese sueño incluso si no sabes cómo se va a realizar. Aunque sólo sepas: ‘Eso es lo que debería suceder’”.
Lejos del espiritualismo de Maharaji, la chilena Marta Harnecker, discípula de Louis Althusser, en su más reciente estudio sobre la izquierda latinoamericana, “Haciendo posible lo imposible”, dice que “la fuerza transformadora debe concebir la política como el arte de hacer posible en el futuro lo que hoy parece imposible”.
Cito a la Harnecker: "Estoy convencida de que, frente al desprestigio actual de la política que también le afecta, la fuerza transformadora sólo puede acumular fuerzas con una práctica política diferente”.
Esto es: probidad, sensatez, pragmatismo, suma de voluntades.
Se trata de sumar al proyecto transformador a las llamadas “sociedades intermedias”, o lo que es lo mismo, aquéllas organizaciones sociales surgidas para los fines más diversos (defensoras de un parque, impulsoras de un equipo de fútbol, religiosas, profesionales, gremiales, etcétera).
Anota Federico Reyes Heroles en “Entre las bestias y los dioses”: “Ese nuevo ciudadano, vecino de la ciudad ya no de la parcela, ha formado colectividades humanas sorprendentes que dejan boquiabierto a los perezosos partidos. Ágiles e irreverentes desquician a los gobiernos. Aquí el cambio más importante es el ahora... ¿Y la prosperidad? He ahí una de las principales revoluciones y riesgos. La prosperidad ahora, de inmediato, es imposible. Esta rebelión de las aspiraciones, esa exigencia de prosperidad ahora mina los cimientos de cualquier Estado-nación. Sin embargo, la prosperidad es un proyecto a largo plazo el cual solo se cumple con gobernanza. Fin a vanas ilusiones. Lo primero es lo primero”.
Esto es: el ciudadano sigue su conveniencia.
Concluye: 85% de los mexicanos no participa en grupos organizados. “A todo vamos solos, si es que alguna vez vamos”.
“El voto en bloque a favor de un partido, típica expresión de los países dominados por ideologías muy fuertes, parecería estar amenazado por un voto no ideológico, más moderno y que actúa según el candidato, la plataforma, la campaña y finalmente el partido”.
“Los mexicanos no confiamos en nosotros mismos, no nos agrupamos para enfrentar los problemas y, en general, a pesar de lo que se dice comúnmente, somos muy poco solidarios”.
Con Cervantes en la mano, Federico Reyes Heroles termina diciendo que "la libertad no sólo hay que ejercerla, sino que hay que gozarla".
Y ahora que recién se abrió el proceso electoral para renovar la Cámara de Diputados, el poder Legislativo, ¿dónde está la oferta de bienestar social, la generación de expectativas, de esperanza, de cambio real?
Caso hay…
Ya de por sí la participación del electorado chiapaneco es de apenas el 49.75%, de un padrón de 1, 040, 407 ciudadanos. Es decir, el 50.25% de los chiapanecos acreditados se abstiene de acudir a las urnas, y eso que el padrón representa no más que una cuarta parte de la población total de Chiapas.
Hablo de elecciones para renovar gobernador, ahora imaginese en las intermedias.
Los pronósticos para el proceso electoral que se avecina, es que la participación ciudadana tenderá a ser menor, mucho menor…
Pero eso no parece que poco importa, o que a muy pocos importa.
Es virtud de la democracia representativa: con tres gatos que voten, el que obtenga dos gana.
****
Apreciable Fredy, he recibido de manera puntual tus comentarios, muy interesantes por cierto, pero sobre todo con mucha objetividad sobre el desarrollo que lleva el momiviento zapatista,. Quiero comentarte que en Comitán circulamos en un semanario denominado Palabra Escrita, lo cual sería un honor difundir tus escritos, claro, siempre y cuando tu me des el permiso correspondiente para realizarlo. sin más por el momento recibe un fraternal abrazo y de paso dime donde te puedo enviar algunos ejemplares.
Atentamente
Carlos Rojas
carlosrojas8@hotmail.com
La rebatinga por el poder comenzó. Son 500 los escaños que están en juego.
Lo que se renueva es la Cámara de Diputados; pero no solo eso: es el posicionamiento de cada uno de los partidos políticos en el escenario nacional, rumbo a la sucesión presidencial del 2012.
En Chiapas, el PRI y el PVEM han sumado sus fuerzas; la coalición de ambos partidos mata cualquier proceso de selección interna: no lo habrá.
Los 12 candidatos uninominales serán designados.
Arely Madrid lo único que trata es de ganar tiempo: que nadie se mueva, ha dicho, porque el que se mueva no saldrá en la foto.
Es pura marrullería.
Quiere asustar con el petate del muerto. Y ella vende caro las ilusiones a los ilusos.
Las candidaturas ya están cocinadas… solo se hacen amarres de última hora.
Lo saben los militantes del PRI: Arely Madrid no se anda por las ramas, cobra a precio de oro cualquier aspiración; a nadie dice no, solo extiende la mano y pide y pide, aun a sabiendas que el arroz ya se coció.
Que nadie se mueva, repite una y otra vez; pero habrá desbandada; mucha inconformidad; la militancia dura, que ha trabajado por ese partido, que se ha roto el lomo, no aceptará así como así la imposición, el dedo… las “reglas del juego”…
Ni convención de delegados ni que ocho cuartos.
Los militantes lo deben saber: en caso de coalición, se suprimen los procesos de selección, y priva el acuerdo, el amarre en lo oscujrito.
De hecho ya comenzó a salir humo gris: por el Distrito I, Jorge Utrilla Robles; por el II, Roberto Aquiles Hernández; por el III, Mario Carlos Culebro Velasco; por el IV, Leyver Martínez Gónzalez o Jorge Enrique Hernández Bielma; por el V, Sergio Lobato García o Mariano Alberto Díaz Ochoa, quien hasta anoche pujaba en México por esa posición; por el VI, Rogelio Toledo Coutiño, ex diputado local y director del Diario de Chiapas.
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El pasado 10 de enero intercambie un par de palabras con Federico Reyes Heroles, presente en los XV años de la Rial Academia de la Lengua Frailescana.
Me le acerqué para decirle que haría cosa de tres años había citado algunas de sus reflexiones en un ensayo que titule “El manejo mediático de la figura pública”.
Le referí la fuente: “Entre los Dioses y las Bestias”, que se ha convertido, ya, en un clásico de la transición hacia la democracia en México.
“¿Qué pasó con el proceso de transición a la democracia?”, le pregunté lacónico.
Federico Reyes Heroles se encogió de hombros.
Su respuesta era más que elocuente.
Luego volvió a su mesa, que compartía con Eraclio Zepeda, Eugenio Derbez, Caton, y Humberto Musacchio.
A un costado de ellos estaba, en solitario, el alcalde de Tuxtla Gutiérrez, Jaime Valls Esponda, degustando una copa de tequila y de botana, pan dulce.
“Entre los Dioses y las Bestias” debiera se un texto de obligada consulta para la denominada “clase política”, más aún en tiempos de desesperanza, y cuando la mayoría de los mexicanos nos hacemos la misma pregunta: ¿Y la transición a la democracia?
La denominada “clase política” hacen gala de una ignorancia supina.
La política es aristotélicamente la búsqueda del bien común, no el arte de lo posible como acuñó Jesús Reyes Heroles, su padre, el ideólogo postrevolucionario preferido por el priísmo ilustrado. O más bien, como dice el gurú de gurúes, el indostano Maharaji, de la tradición Rhadasoami, “Todo está ahí para hacer posible lo imposible”.
“Puede que tengas un sueño y la gente te desanime. Pero debes agarrarte a ese sueño incluso si no sabes cómo se va a realizar. Aunque sólo sepas: ‘Eso es lo que debería suceder’”.
Lejos del espiritualismo de Maharaji, la chilena Marta Harnecker, discípula de Louis Althusser, en su más reciente estudio sobre la izquierda latinoamericana, “Haciendo posible lo imposible”, dice que “la fuerza transformadora debe concebir la política como el arte de hacer posible en el futuro lo que hoy parece imposible”.
Cito a la Harnecker: "Estoy convencida de que, frente al desprestigio actual de la política que también le afecta, la fuerza transformadora sólo puede acumular fuerzas con una práctica política diferente”.
Esto es: probidad, sensatez, pragmatismo, suma de voluntades.
Se trata de sumar al proyecto transformador a las llamadas “sociedades intermedias”, o lo que es lo mismo, aquéllas organizaciones sociales surgidas para los fines más diversos (defensoras de un parque, impulsoras de un equipo de fútbol, religiosas, profesionales, gremiales, etcétera).
Anota Federico Reyes Heroles en “Entre las bestias y los dioses”: “Ese nuevo ciudadano, vecino de la ciudad ya no de la parcela, ha formado colectividades humanas sorprendentes que dejan boquiabierto a los perezosos partidos. Ágiles e irreverentes desquician a los gobiernos. Aquí el cambio más importante es el ahora... ¿Y la prosperidad? He ahí una de las principales revoluciones y riesgos. La prosperidad ahora, de inmediato, es imposible. Esta rebelión de las aspiraciones, esa exigencia de prosperidad ahora mina los cimientos de cualquier Estado-nación. Sin embargo, la prosperidad es un proyecto a largo plazo el cual solo se cumple con gobernanza. Fin a vanas ilusiones. Lo primero es lo primero”.
Esto es: el ciudadano sigue su conveniencia.
Concluye: 85% de los mexicanos no participa en grupos organizados. “A todo vamos solos, si es que alguna vez vamos”.
“El voto en bloque a favor de un partido, típica expresión de los países dominados por ideologías muy fuertes, parecería estar amenazado por un voto no ideológico, más moderno y que actúa según el candidato, la plataforma, la campaña y finalmente el partido”.
“Los mexicanos no confiamos en nosotros mismos, no nos agrupamos para enfrentar los problemas y, en general, a pesar de lo que se dice comúnmente, somos muy poco solidarios”.
Con Cervantes en la mano, Federico Reyes Heroles termina diciendo que "la libertad no sólo hay que ejercerla, sino que hay que gozarla".
Y ahora que recién se abrió el proceso electoral para renovar la Cámara de Diputados, el poder Legislativo, ¿dónde está la oferta de bienestar social, la generación de expectativas, de esperanza, de cambio real?
Caso hay…
Ya de por sí la participación del electorado chiapaneco es de apenas el 49.75%, de un padrón de 1, 040, 407 ciudadanos. Es decir, el 50.25% de los chiapanecos acreditados se abstiene de acudir a las urnas, y eso que el padrón representa no más que una cuarta parte de la población total de Chiapas.
Hablo de elecciones para renovar gobernador, ahora imaginese en las intermedias.
Los pronósticos para el proceso electoral que se avecina, es que la participación ciudadana tenderá a ser menor, mucho menor…
Pero eso no parece que poco importa, o que a muy pocos importa.
Es virtud de la democracia representativa: con tres gatos que voten, el que obtenga dos gana.
****
Apreciable Fredy, he recibido de manera puntual tus comentarios, muy interesantes por cierto, pero sobre todo con mucha objetividad sobre el desarrollo que lleva el momiviento zapatista,. Quiero comentarte que en Comitán circulamos en un semanario denominado Palabra Escrita, lo cual sería un honor difundir tus escritos, claro, siempre y cuando tu me des el permiso correspondiente para realizarlo. sin más por el momento recibe un fraternal abrazo y de paso dime donde te puedo enviar algunos ejemplares.
Atentamente
Carlos Rojas
carlosrojas8@hotmail.com




1 comentario:
Cortés y Galante.- Ese Carlos Rojas ya ni la chinga, vi lo que le pide a un columnista de verdad Fredy Arévalo, para publicar en un semanario que seguro es para peinar y en donde pondrá su columna centavera, porque parece puta floreando al mejor postor, que ni lo permita el Fredy Arévalo publiquen ahí una columna tan chingona como la de él.
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