Las Margaritas, Chis; 24 de marzo.- La intolerancia religiosa resurgió en Las Margaritas y en las recientes horas caciques católicos destruyeron un templo de la Iglesia Séptimo Día, en la comunidad 20 de Noviembre.
La persecución inició el lunes, cuando hordas de indígenas tojolabales católicos y armados con palas, picos y machetes procedieron a destruir el templo que recientemente edificaron las familias de evangélicos.
Impávidos e impotentes, los miembros de la iglesia protestante no pudieron hacer nada por evitar que los caciques católicos derribaran la construcción con registro como Asociación Religiosa.
Así los más de 50 evangélicos procedieron a refugiarse en una casa, donde oraron, ante el temor que los caciques intolerantes terminaran de destruir la iglesia, pero sobre todo temían que después los agredieran.
Fue hasta el miércoles que una comisión de evangélicos encabezados por Alfonso Álvarez Jiménez viajó a Las Margaritas, para denunciar el lamentable incidente que empaña la libertad de culto en este municipio en poder del Partido de la Revolución Democrática (PRD).
Los afectados solicitaron la intervención del delegado de gobierno en Las Margaritas, Roberto Alfaro Velasco, en espera de que las autoridades orden detener la ofensiva y persecución contra los evangélicos.
La Barra de Abogados Cristianos denunció también los hechos sucedidos en Las Margaritas y demandó al gobierno estatal fin de la intolerancia religiosa en este lugar.
Se espera que en las siguientes horas, una comisión de funcionarios trate de hablar con los caciques para que permita el desarrollo de los cultos de los miembros de la iglesia Séptimo Día en 20 de noviembre.
La tozudez de los católicos es que no proliferen los templos protestantes en la comunidad ubicada a unos 35 kilómetros al norponiente de la cabecera municipal.
La persecución inició el lunes, cuando hordas de indígenas tojolabales católicos y armados con palas, picos y machetes procedieron a destruir el templo que recientemente edificaron las familias de evangélicos.
Impávidos e impotentes, los miembros de la iglesia protestante no pudieron hacer nada por evitar que los caciques católicos derribaran la construcción con registro como Asociación Religiosa.
Así los más de 50 evangélicos procedieron a refugiarse en una casa, donde oraron, ante el temor que los caciques intolerantes terminaran de destruir la iglesia, pero sobre todo temían que después los agredieran.
Fue hasta el miércoles que una comisión de evangélicos encabezados por Alfonso Álvarez Jiménez viajó a Las Margaritas, para denunciar el lamentable incidente que empaña la libertad de culto en este municipio en poder del Partido de la Revolución Democrática (PRD).
Los afectados solicitaron la intervención del delegado de gobierno en Las Margaritas, Roberto Alfaro Velasco, en espera de que las autoridades orden detener la ofensiva y persecución contra los evangélicos.
La Barra de Abogados Cristianos denunció también los hechos sucedidos en Las Margaritas y demandó al gobierno estatal fin de la intolerancia religiosa en este lugar.
Se espera que en las siguientes horas, una comisión de funcionarios trate de hablar con los caciques para que permita el desarrollo de los cultos de los miembros de la iglesia Séptimo Día en 20 de noviembre.
La tozudez de los católicos es que no proliferen los templos protestantes en la comunidad ubicada a unos 35 kilómetros al norponiente de la cabecera municipal.




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