martes, mayo 31, 2011

Ejército catea casa sin orden

Carlos Herrera

San Cristóbal de Las Casas, Chis. 30 de mayo. Habitantes del municipio de Chenalhó, en la región de los Altos de Chiapas, denunciaron a miembros del Ejército mexicano quienes ilegalmente se metieron a un domicilio particular, sin presentar ninguna orden de cateo, y lo peor, sin haber encontrado drogas ni armas, que argumentara su incursión.

Con el pretexteo de buscar armas y drogas, una columna de militares que se transportaba en un camión del Ejército, ingresó a un domicilio particular ubicado en la cabecera municipal de Chenalhó, donde sólo causaron pánico a una familia de indígenas, pues no encontraron ni un cartucho ni droga.

El hecho ocurrió la tarde del domingo 29 de mayo, cuando sin mediar palabra, los soldados ingresaron a una casa habitada por siete personas, entre ellos tres menores de edad (uno de ellos de 4 meses de nacido). Durante este percance, el padre de familia pidió una explicación a los uniformados, pero los militares ni se inmutaron y menos explicaron el por qué se realizaba el cateo.

“Queremos dar a conocer a los medios de comunicación acerca de los atropellos que están cometiendo los militares con base en Chenalhó, porque entraron sin orden alguna, violentando los derechos de los propietarios de la casa; es un atropello, un abuso de autoridad”, dijo el padre de familia, quien prefirió guardar su identidad y que no le tomaran fotos, por temor a represalias.

Detalló que el cateo se realizó a las 2:40 de la tarde del domingo 29 de mayo, con la presencia de militares destacamentados en Chenalhó, que llegaron a bordo del vehículo número 100-314 de la SEDENA.

“No llevaban autorización, entraron sin preguntar y querían hacer negociaciones, extorsionar, me querían sacar un billete pero no estuvimos de acuerdo porque no cometimos ningún delito”, denunció, tras señalar que es la primera vez que en la cabecera de Chenalhó se registra un hecho como éste.

Al poco rato arribó una patrulla de la Policía Estatal Preventiva (PEP), luego agentes municipales de Chenalhó y después el síndico municipal de Chenalhó, y fue gracias a la intervención de este último, quien se encaró con los soldados, que éstos aceptaran abandonar la casa y regresar a su base.

“Mi mujer y mis hijos se espantaron, lloraron mucho porque es molesto lo que nos pasó; pedimos a las autoridades que esto no vuelva a suceder, que no molesten a la gente inocente, porque todos nuestros vecinos ya estaban enojados y listos para apoyarnos en caso necesario; además, mediante estos actos intimidatorios están violentando el artículo 16 Constitucional de que ningún ser humano podrá ser molestado en su domicilio sin fundamento legal”, concluyó el indígena.

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