Amalia AvendañoOcosingo, Chiapas, 27 de enero.- Un sarcófago milenario descubierto en Toniná y que corresponde al periodo en que ocurrió inició el declive de la civilización maya podrá contribuir a explicar su desaparición, informaron especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) al difundir el hallazgo.
La antiguedad de la tumba prehispánica comparada con el de la “Reina Roja” de Palenque descubierta en 1994, corresponde al periódo 840-900 después de Cristo .
“De allí que representa un periodo que vendría a llenar un vacío en la línea del tiempo entre la última inscripción maya registrada en Toniná, en 840 después de Cristo, y las posteriores de influencias tolteca, de 903-9102”, explicó el arqueólogo Juan Yadeun, responsable del sitio arqueológico ubicado en el municipio de Ocosingo.
“Aportara nuevos elementos sobre el colapso de la antigua civilización maya, saber con precisión quiénes fueron los causantes del declive, si fue gente local influenciada por grupos del Altiplano, venida directamente de esta parte de Mesoamérica o de lo que hoy es Tabasco”, dijo el especialista quien mostró hoy a los medios de comunicación el sarcófago que por su tipo es considerado como “unico” en el México antiguo.
Contiene una olla y un cráneo con huellas de deformación y fracturado en varias partes, así como huesos largos dispuestos en forma de cruz, corresponde “a un personaje de alta jerarquía, probablemente una mujer o un menor, pues los lóbulos oculares son reducidos” pero los expertos coinciden en que corresponden a un individuo de filiación maya, faltando precisar la temporalidad.
El ataud de piedra –aún no se sabe si es caliza o volcánica- mide 2 metros de largo, por 70 centimetros de ancho por 60 centímetro de profundidad, con soportes en forma de botón en sus esquinas y un lápida de 15 centímetros de espesor fue descubierto el 20 de diciembre pasado cuando se realizaban labores de nivelación del piso y se detectó una alteración en la quinta plataforma de la Acrópolis.
. . Dentro de la cripta se encontró también una olla globular con tapa del llamado estilo chib, que contenía huesos que fueron hervidos y fragmentados, cuya temporalidad no se corresponde con la del ataúd que fue abierto después de 500 años por grupos indígenas tzeltales que se asentaron en la zona reocuparon los edificios y abrieron las tumbas para extraer los objetos al tiempo que colocaban nuevas ofrendas.
“ Fue abierta en una parte, entre los años 1490-1495, apartaron algunos componentes originales, sobre todo la cerámica, repartiéndolos por el derredor del sarcófago. Los huesos que quedaron los empujaron hacia una sección del mismo y colocaron la olla con tapa que contenía los huesos hervidos”, precisó.
Las teorias sobre la caida de la civilización maya apuntan “al arribo de pueblos toltecas del Altiplano Central a la región, que eran grupos de carácter corporativo, ejércitos grandes, que quizá procedían del área de Puebla-Tlaxcala,la costa del golfo y Oaxaca, ligados la mismo a Tula”.
En el año 840 después de Cristo ocurrió una transformación muy importante en las urbes mayas: “dejó de haber representaciones escultóricas e inscripciones, lo que se ha interpretado como un abandono masivo de los asentamientos, lo anterior quiere decir que, para esos tiempos, en el México Antiguo se estaba suscitando una revolución, al caer las dinastías y asumir el poder grupos de guerreros”.
Toniná es una de las Acrópolis más grandes del mundo y fue entre los años 688 al 708 con su gobernante Chaak Bak Nal, “el imperio militar más grande de la historia maya hasta antes de la de la llegada de los aztecas”.
En el sitio aún no se ha abierto al público el palacio de dicho goberante, descubierto hace 4 años con un mural que ha sido restaurado y contiene la historia de la edificación que forma parte de un complejo de 320 metros de base y 63 metros de alto considerándose una de las piramides “más grandes de México y el mundo”.




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