miércoles, abril 29, 2009

Extreman medidas por influenza en Comitán

Comitán, Chis; 28 de abril.- Como parte de las medidas precautorias que se han establecido contra la influenza, la Secretaría de Salud cerró la sala de espera del Hospital Regional, donde a diario se concentran decenas de personas que acuden a consultas o permanecen al tanto de familiares enfermos.

Dos agentes de seguridad, con cubrebocas permanecen en la entrada principal del nosocomio, ubicada sobre la 9ª Calle Sur Oriente, como “filtros” para mantener un estricto ingreso de las personas.

En la calle, los hombres, mujeres y niños aguardan para conocer la evolución de sus pacientes que permanecen en el interior.

En el área de urgencia, también fue cerrada la sala de espera, que por las noches es usada por los familiares de los enfermos para dormir.

En las dos puertas principales del Hospital se han instalado custodios de seguridad privada para no permitir el ingreso de personas.

Muchas de las personas que permanecen en ésta área permanecen con cubrebocas, pero otras no les importa llevarlas, porque su principal preocupación es velar por el estado de salud de sus parientes.

“Dicen que no hay no debemos saludar de mano, pero no hay que tenerle miedo a esta enfermedad. Hay que tener mucha fe en Dios”, dice una persona que aguarda noticias sobre la condición de uno de sus parientes internados en el Hospital.

Para muchos de los pobladores, la situación que prevalece en el nosocomio es de tranquilidad y no han visto el arribo de personas enfermas por una enfermedad respiratoria.

En la mañana supusieron el ingreso de una mujer al hospital, de la que creían está enferma de influenza, pero sólo son especulaciones de las personas.



Otros cierres



En el centro de Comitán, en la mañana del martes fue cerrado el Museo Arqueológico, como parte de las medidas que ha ordenado el gobierno federal contra la influenza.

Un funcionario dijo que por instrucciones de la delegación estatal del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) se procedió a cerrar el museo que se ubica en las instalaciones del Centro Cultural Rosario Castellanos.



Policías cansados



Los agentes de la Policía Municipal que fueron los primeros en portar cubrebocas, denotan cansancio y varios de ellos se han despojado. “Ya no sirve; está todo roto”, dice un agente que dice no temer el contagio de la influenza, porque “si uno tiene miedo, es mucho peor”.



Pocos compradores



En los supermercados, la afluencia de compradores ha descendido considerablemente, en comparación a días pasados, que se ven las tiendas atestadas de consumidores.



No hay comentarios.: